To read an introduction to Augustini and the poems translated into English by Valerie Martínez These poems and translations are from a manuscript-in-progress: Lilies of the Flesh: The Selected Poems of Delmira Agustini. _______ For more information and poems, in Spanish patriagrande.net _______ For more poetry |
Delmira Agustini
EL POETA Y LA ILUSIÓN La princesita hipsipilo, la vibrátil filigrana, —Princesita ojos turquesas esculpida en porcelana— Llamó una noche a mi puerta con sus manitas de lis. Vibró el cristal de su voz como una flauta galana.     —Yo sé que tu vida es gris. Yo tengo el alma de rosa, frescuras de flor temprana,       Vengo de un bello país       A ser tu musa y tu hermana!— Un abrazo de alabastro...luego en el clavel sonoro De su boca, miel suavísima; nube de perfume y oro La pomposa cabellera me inundó como un diluvio. O miel, frescuras, perfumes!...Súbito el sueño, la sombra Que embriaga..Y, cuando despierto, el sol que alumbra en mi alfombra Un falso rubí muy rojo y un falso rizo muy rubio!         —El libro blanco, 1907 Debout sur mon orgueil je veux montrer au soir Debout sur mon orgueil je veux montrer au soir L'envers de mon manteau endeuillé de tes charmes, Son mouchoir infini, son mouchoir noir et noir, Trait à trait, doucement, boira toutes mes larmes. Il donne des lys blancs à mes roses de flamme Et des bandeaux de calme à mon front délirant... Que le soir sera bon.. Il aura pour moi l'âme Claire et le corps profond d'un magnifique amant.         —Los cálices vacíos, 1913 NOCTURNO Fuera, la noche en veste de tragedia solloza Como una enorme viuda pegada a mis cristales. Mi cuarto:... Por un bello milagro de la luz y del fuego Mi cuarto es una gruta de oro y gemas raras: Tiene un musgo tan suave, tan hondo de tapices, Y es tan vívida y cálida, tan dulce que me creo Dentro de un corazón... Mi lecho que está en blanco es blanco y vaporoso Como flor de inocencia, Como espuma de vicio! Esta noche hace insomnio; Hay noches negras, negras, que llevan en la frente Una rosa de sol... En estas noches negras y claras no se duerme. Y yo te amo, Invierno! Yo te imagino viejo, Yo te imagino sabio, Con un divino cuerpo de marmól palpitante Que arrastra como un manto regio el peso del Tiempo... Invierno, yo te amo y soy la primavera... Yo sonroso, tú nievas: Tú porque todo sabes, Yo porque todo sueño...   ...Amémonos por eso!...   Sobre mi lecho en blanco, Tan blanco y vaporoso como flor de inocencia, Como espuma de vicio, Invierno, Invierno, Invierno, Caigamos en un ramo de rosas y de lirios!         —Los cálices vacíos, 1913 INEXTINGUIBLES ¡Oh, tú que duermes tan hondo que no despiertas! Milagrosas de vivas, milagrosas de muertas, Y por muertas y vivas eternamente abiertas, Alguna noche en duelo yo encuentro tus pupilas Bajo un trapo de sombra o una blonda de luna. Bebo en ellas la Calma como en una laguna. Por hondas, por calladas, por buenas, por tranquilas Un lecho o una tumba parece cada una.         —Los cálices vacíos, 1913 INTIMA Yo te diré los sueños de mi vida En lo más hondo de la noche azul... Mi alma desnuda temblará en tus manos, Sobre tus hombros pesará mi cruz. Las cumbres de la vida son tan solas, Tan solas y tan frías! Y encerré Mis ansias en mí misma, y toda entera Como una torre de marfil me alcé. Hoy abriré a tu alma el gran misterio; Tu alma es capaz de penetrar en mí. En el silencio hay vértigos de abismo: Yo vacilaba, me sostengo en ti. Muero de ensueños; beberé en tus fuentes Puras y frescas la verdad, yo sé Que está en el fondo magno de tu pecho El manantial que vencerá mi sed. Y sé que en nuestras vidas se produjo El milagro inefable del reflejo... En el silencio de la noche mi alma Llega a la tuya como a un gran espejo. Imagina el amor que habré soñado En la tumba glacial de mi silencio! Más grande que la vida, más que el sueño, Bajo el azur sin fin se sintió preso. Imagina mi amor, amor que quiere Vida imposible, vida sobrehumana, Tú que sabes si pesan, si consumen Alma y sueños de Olimpo en carne humana. Y cuando frente al alma que sentia Poco el azur para bañar sus alas, Como un gran horizonte aurisolado O una playa de luz se abrió tu alma: Imagina! Estrecha vivo, radiante El Imposible! La ilusión vivida! Bendije a Dios, al sol, la flor, el aire, La vida toda porque tú eras vida! Si con angustia yo compré esta dicha, Bendito el llanto que manchó mis ojos! ¡Todas las llagas del pasado ríen Al sol naciente por sus labios rojos! ¡Ah! tú sabrás mi amor, mas vamos lejos A través de la noche florecida; Acá lo humano asusta, acá se oye, Se ve, se siente sin cesar la vida. Vamos más lejos en la noche, vamos Donde ni un eco repercuta en mí, Como una flor nocturna allá en la sombra Y abriré dulcemente para ti.         —El libro blanco, 1907 TU BOCA Yo hacía una divina labor, sobre la roca Creciente del Orgullo. De la vida lejana, Algún pétalo vívido me voló en la mañana, Algún beso en la noche. Tenaz como una loca, Sequía mi divina labor sobre la roca. Cuando tu voz que funde como sacra campana En la nota celeste la vibración humana, Tendió su lazo do oro al borde de tu boca; —Maravilloso nido del vértigo, tu boca! Dos pétalos de rosa abrochando un abismo…— Labor, labor de gloria, dolorosa y liviana; ¡Tela donde mi espíritu su fue tramando él mismo! Tú quedas en la testa soberbia de la roca, Y yo caigo, sin fin, en el sangriento abismo!         —Los calices vacíos, 1913 BIBLIOGRAPHIC INFORMATION
Agustini, Delmira. Poesías Completas. Ed. Magdalena García Pinto. Madrid: Ediciones Catedral, 1993. ![]() |
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